Tradición, Familia y Propiedad – TFP

Tener estampada en el corazón la Divina Faz

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Reproducido por TFP-Ecuador el 1 de abril de 2026

Todos se ríen de Vos, mi Señor, todos os hieren, os ultrajan. Vuestra Divina Faz, antes radiante de belleza, ahora está desfigurada enteramente. Ella expresa el dolor en su forma más aguda, más pungente.

A los ojos de esa multitud, ¿qué papel haría quien os consolara, quien tomara vuestro partido, quien se declarara a vuestro favor? Atraería para sí mucho del odio, del desprecio, de la humillación que sobre Vos se lanzaba como un torrente impetuoso, de lo íntimo de aquellos corazones empedernidos, y, más aún, de todas las calles, plazas y villas de la ciudad deicida.

La Verónica vio eso, pero no tuvo miedo. Se acercó a Vos, os consoló. Y, ¡Oh Divina recompensa! Vuestra Divina Faz quedó estampada para siempre en la toalla con que ella quiso secarla.

Dios mío, que mi corazón quiera consolaros siempre. Especialmente cuando todos se avergüencen de Vos, dadme fuerzas para consolaros, proclamándoos, en alto y buen sonido, mi Divino Rey.

Como recompensa, no quiero otra, sino tener vuestra Faz estampada en mi corazón.

                                         (Extraído de Catolicismo n° 231, marzo de 1970)

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