Reproducido por TFP-Ecuador el 30 de mayo de 2026
Nuestra Señora estaba llena de amor hacia su prima Santa Isabel, no sólo porque en Oriente se daba mucha más importancia a esos parentescos que entre nosotros, sino por ser dos santas, santísimas,
y por eso se querían mutuamente como no se puede imaginar.
Las dos madres y los dos niños se encontraron. Por primera vez el Precursor, en el claustro materno, conoció a su Salvador.
¡Imaginen el acto de amor del Niño Jesús hacia ese Precursor que habría de morir por Él tan heroicamente!
Y, por otro lado, el acto de adoración de San Juan con relación al Redentor por el cual él iba a morir.
¡Qué cosa magnífica!
(Extraído de conferencia de 2/7/1995)


